El 13 de abril no es una fiesta. Es el aniversario del día en que 800 soldados conscriptos del Regimiento 7 partieron hacia las islas para enfrentar no solo el fuego enemigo, sino el hambre y las torturas impuestas por sus propios superiores. Reivindicar ese despliegue sin una autocrítica profunda sobre el terrorismo de Estado y las violaciones a los Derechos Humanos cometidas en las islas es romper los consensos democráticos que tanto nos costó construir.
Nuestras banderas son claras:
Memoria, Verdad y Justicia: No olvidamos que el Regimiento 7 fue centro de represión y tortura de cientos de platenses.
Soberanía con Justicia Social: La causa Malvinas es una causa del pueblo, no de una cúpula que hoy pretende ignorar los horrores de la dictadura.
Repudio a la provocación: Acompañamos la tradicional Marcha de Antorchas para honrar a los caídos y denunciar el intento oficial de reivindicar la aventura bélica de 1982.
Convocamos a todas nuestras organizaciones, delegados y afiliados a concentrar en 19 y 51 para decir bien fuerte: ¡No al negacionismo! ¡Fueron 30.000 y las Malvinas son Argentinas!