Informe de la Secretaría de Relaciones Internacionales
Secretaría de Integración
INTEGRACIÓN POLÍTICA, SOCIAL Y CULTURAL DE LATINOAMÉRICA
Nuestro mandato fundacional, desde Burzaco, es construir la Unidad de la Clase Trabajadora en la Unidad Popular para transitar el camino Autónomo hacia una nueva sociedad donde hagamos realidad la igualdad social, la soberanía popular y la democracia participativa. Asumiendo la Identidad Cultural de América Latina expresada en la lucha histórica de Liberación de los Pueblos.
A partir de nuestro último Congreso:
Ratificamos el mandato fundacional y dimos cuenta, además, que estamos ante un nuevo tiempo en Nuestra América. Que, de la resistencia victoriosa de la lucha contra el ALCA, estamos ante una oportunidad de realizar la construcción política social y cultural histórica de América Latina avanzando en la Integración de los Pueblos desde los Pueblos.
Ratificamos, en este marco, nuestra resistencia a la globalización y a las políticas neoliberales impuestas por las grandes potencias capitalistas. Y a todas las políticas imperialistas expresadas en los TLC, en la dependencia financiera del endeudamiento externo, la militarización y el sistema productivo de las transnacionales, de explotación extractiva de recursos naturales y destrucción del Medio Ambiente, de explotación de la clase trabajadora y de los pueblos. Definimos acciones concretas para la resistencia, como así también para la construcción de la Integración política social y cultural de Latinoamérica.
Resolvimos cumplir con este mandato “fortaleciendo nuestra participación en la Alianza Social Continental (ASC), promoviendo nuestra visión de clase trabajadora en las distintas políticas alternativas que ahí se impulsan como el proyecto Alternativas para las Américas y el ALBA”.
Definimos participar en la unidad sindical en América y el mundo. Impulsamos una mayor acción en la OIT frente al deterioro de los derechos de los trabajadores y el cumplimiento de los convenios. Construimos más áreas de trabajo internacional en nuestra central. Desarrollamos acciones a nivel regional, continental y mundial. Ampliamos y mejoramos nuestra participación en la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur- CCSCS.
Profundizamos nuestra acción solidaria con los pueblos hermanos. Ratificamos la importancia de la participación de nuestra central en el proceso permanente del Foro Social Mundial, desarrollando y fortaleciendo la articulación con los diversos movimientos sociales y profundizando el protagonismo de los trabajadores en dicho proceso.
El nacimiento de la Confederación Sindical Internacional
En noviembre de 2006, 1700 delegados procedentes de 156 países nos reunimos en Viena en un acontecimiento único en la historia del movimiento sindical internacional. Se disolvieron dos organizaciones centrales que actuaban a nivel global: la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres – CIOSL y la Confederación Mundial del Trabajo – CMT y luego, junto a las Centrales Sindicales Independientes, se funda la Confederación Sindical Internacional – CSI, una alianza con 305 Federaciones Afiliadas en 156 países que representa a 168 millones de trabajadores.
Somos 32 las Organizaciones Independientes que participamos en Viena: la CGT de Francia, la FPU de Ucrania, la CUT de Colombia, SEWA de la India, KSPI de Indonesia y TUC de Nigeria son las más importantes. Es meritorio que la CTA sea la Central Independiente con más afiliación y más grande del Continente y la segunda a nivel mundial, que participa en este proceso. Si bien nuestra Central no integraba la CIOSL, la FSM, ni la CMT fue oportuno participar ad referéndum de nuestro próximo Congreso, del fin de una división casi centenaria. El reconocimiento internacional de nuestra central va creciendo en este tiempo con lineamientos históricos que pueden destacarse.
Desde el grito de Burzaco reconocimos en la Revolución Cubana un faro que nos iluminó y nos dio fuerza y reconocimiento a nuestra experiencia política autónoma. Por ello, no es de extrañar que desde aquel documento fundacional denunciáramos la política agresiva de Estados Unidos contra Cuba y nos pronunciáramos determinantemente en contra del bloqueo.
A tres años del grito de Burzaco, la OIT reconoce a la CTA y desde aquellos tiempos construimos alternativas políticas en el país, en el continente y en el mundo. En 1998, las Centrales Sindicales hermanas, nos reconocen y nos incorporamos a la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur. En 1999, realizamos el primer Encuentro Nacional por un Nuevo Pensamiento con la participación del referente de la CUT de Brasil, y fundador del PT, Luís Ignacio Lula Da Silva. En 2001, nos encontramos en Porto Alegre miles de compañeros y compañeras de movimientos sociales de todo el mundo en el Primer Foro Social Mundial “Otro Mundo es Posible” del cual participamos todos los años. De esta manera, la CTA constituye una política que hemos ido construyendo con varias herramientas desde nuestra visión de clase. Desde la política internacional de la Central, ratificamos nuestra línea histórica de compromiso, solidaridad y relación con las Centrales hermanas que se mantienen en la FSM como la CTC de Cuba, la CGTP de Perú y otras como el PIT-CNT de Uruguay, la CGT de Portugal y la Central Gallega.
Podemos decir que hay que seguir apostando a la unidad necesaria, estratégica. Que la fundación de la CSI es un paso imperfecto, pero importante en este tiempo de globalización capitalista. Que es un impulso hacia el fortalecimiento de un nuevo internacionalismo que se debate, y que se desarrolla con contradicciones y con nuestro protagonismo.
La unidad sindical en América
En la década pasada el principal punto de resistencia al neoliberalismo fue América Latina. En 1994 resonó el llamamiento zapatista cuando el NAFTA entró en vigor. Desde entonces, el continente, presenció una serie de victorias y el resurgimiento de movimientos políticos liderados muchas veces por trabajadores, campesinos y pueblos originarios. Once presidentes latinoamericanos fueron derrocados antes del final de su mandato en los últimos 15 años, no por el proceso tradicional Golpe Militar apoyado por los Estados Unidos, sino por la acción de movimientos populares contra las políticas neoliberales de sus gobiernos.
Una causa de esta ola de rebeliones, de la que fuimos protagonistas, es la reestructuración económica sufrida por el continente a partir de la década de 1980. América Latina fue el laboratorio preferido de la experimentación neoliberal. Pinochet aplicó en Chile las fórmulas de la escuela de Chicago, años antes que fueran adaptadas como bandera global por Reagan y Thatcher. El modelo neoliberal fue enseguida adoptado por fuerzas como el PRI en México, el Justicialismo en la Argentina, la alianza Socialismo-Demócrata Cristiana en Chile, Carlos Andrés Pérez en Venezuela, Fernando H. Cardozo en Brasil y Blancos y Colorados en Uruguay.
El continente se volvió modelo de la aplicación del Consenso de Washington, con un desarrollo comandado por el capital extranjero privatizando industrias y recursos naturales, diseñando la estrategia del desempleo y la desigualdad social.
Así los trabajadores transitamos varios años de resistencia y el modelo tuvo sus crisis, en 1994 en México, en 1999 en Brasil y en 2001 en Argentina. Podríamos decir que en América Latina el modelo neoliberal se encontró con la antigua tradición de movimientos de masas y revueltas políticas en distintos tiempos y lugares de la geografía resaltando el Caracazo de 1989.
Hoy estamos aún en movimiento, en un ciclo de casi 30 años, con el fin de las dictaduras en las década del ’80, seguido por una victoria de Estados Unidos en la guerra fría, en una expansión sin precedentes de las democracias representativas en el continente, en un ciclo marcado tanto por la práctica institucional como por la resistencia social, dentro del marco de la hegemonía liberal global. En algunos aspectos, la unidad sindical en América marcará un punto de continuidad importante en este proceso.
En América hay 75 organizaciones afiliadas a la CSI representando 29 millones de afiliados. Durante el transcurso de este año hubo debates y acuerdos entre ORIT, CLAT e independientes para decidir los pasos de la Unidad en nuestro continente.
El Congreso fundacional se realizará en Panamá, en marzo de 2008 con la participación de 500 delegados.
Algunos acuerdos avanzados son los siguientes: se denominará Confederación Sindical de las Américas – CSA, la sede continental será en San Pablo con una oficina en Centroamérica, un Consejo Ejecutivo de 31 miembros y un Secretariado de 7, un Comité de Jóvenes, un Comité de Mujeres y las Coordinadoras subregionales se mantendrán autónomas de la CSA. Como es el caso de nuestra Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS), la Coordinadora de Centrales Andinas y la Coordinadora de Centrales de Centro América y el Caribe.
En cuanto a la Declaración de Principios hay acuerdo en que “La Central Sindical de las Américas es heredera histórica del movimiento sindical autónomo, independiente, democrático, clasista, plural, solidario y combativo, en aras de la construcción de un modelo de desarrollo económico y social humanitario, sostenible y solidario con justicia social; somos un movimiento que se une y se reinventa para potenciar su lucha en pro de la dignidad humana y su desarrollo en una sociedad democrática, pacifista, igualitaria, libre de la explotación laboral y social, libre de la violencia que entraña cualquier forma de perturbación a la libre determinación de los pueblos, a la falta de reconocimiento y valoración de la diversidad humana. Los/as trabajadores/as reivindicamos una sociedad basada en la cultura de los derechos humanos conquistados a lo largo de la historia.
Que a casi doscientos años de su independencia la mayoría de los países de las Américas, viven en condiciones inaceptables de miseria, exclusión y explotación laboral y social. Las luchas sociales por la emancipación no han sido vanas, pero sí han quedado desdibujadas en sus logros y minadas en su consolidación como patrimonio cultural, político, económico y social.
Y que somos un movimiento sociopolítico comprometido con el trabajo digno y productivo como componente esencial del desarrollo sostenible, articulador de la sociedad en democracia y con justicia social”
• Alianza Social Continental
En la III Cumbre de los Pueblos de las Américas realizada en Mar del Plata en la primera semana de noviembre del 2005, se cumplió una etapa importantísima de la lucha popular contra el ALCA. Luego de siete años, desde la primera Cumbre de los Pueblos en Santiago de Chile (1998), de movilizaciones en todo el continente y plebiscitos populares, el presidente de EE.UU. G. Bush era derrotado en su intento de avanzar con el proyecto de convertir toda América en un Área de Libre Comercio bajo su hegemonía. Proyecto que estaba acompañado de la propuesta de establecer un Acuerdo de Seguridad Continental de lucha contra el Terrorismo y el Narcotráfico.
La derrota sufrida por EEUU nos mostró aquel día 4 de noviembre movilizados en todo el país, en muchas ciudades de nuestra América y principalmente a los movimientos populares de todo el continente en la misma Mar del Plata. Y fueron los países latinoamericanos fundamentalmente los miembros del MERCOSUR quienes se plantaron contra el ALCA. Fue decisión de aquella Cumbre de los Pueblos de que estamos ante un punto de inflexión, que había que seguir resistiendo a las políticas neoliberales, pero que la posibilidad de terminar con este proyecto imperialista es construyendo proyecto propio desde los pueblos latinoamericanos; que esto debíamos hacerlo integrándonos los movimientos populares definiendo políticas alternativas al modelo neoliberal y desde allí intervenir en los procesos de Integración institucionales tal como MERCOSUR , CAN y CSN.
Este proceso se había iniciado con un “balbuceo” en la II Cumbre de los Pueblos en Québec – Canadá donde se define las primeras líneas de políticas propias resueltas en talleres organizados por los movimientos sociales (ASC) y que dieron origen a la propuesta “Alternativas para las Américas”. En la III Cumbre de los Pueblos convocada, justamente, bajo la consigna “Construyendo Alternativas” se amplía esta propuesta, profundizando el debate y la participación de los movimientos sociales, sumando como instrumento compatible con nuestros objetivos el proyecto “ALBA”. La clara definición antiimperialista de los movimientos participantes de las Cumbres y de los Foros Sociales es que la disputa es por la Soberanía Territorial de los Pueblos; es por esto que resulta imprescindible “constituir” la unidad de los sujetos sociales en cada territorio. Unidad lograda en la lucha por la liberación popular en nuestra América, donde la identidad cultural latinoamericana posibilita transitar, con capacidad reactiva, esta unidad en la confrontación al sistema impuesto por los poderes imperiales del llamado primer mundo. Pero el gran desafío asumido es constituir la unidad de los sujetos para la construcción soberana de los pueblos en sus territorios. De aquí que en este tiempo nuevo en América Latina se da principalmente por la identidad histórica de los pueblos originarios.
Con esta definición, reafirmada por los movimientos en la Asamblea de los pueblos realizada en el marco del Foro Social Mundial y de las Américas en enero del 2006 realizado en Caracas, iniciamos un proceso de discusión hacia el interior de la Autoconvocatoria No al ALCA (espacio de articulación de los movimientos sociales en Argentina pertenecientes a la ASC). Proceso que culmina en el Plenario Nacional del espacio el día 20 de mayo de ese año en el anfiteatro Eva Perón de ATE, donde se resuelve readecuar su funcionamiento a efectos de asumir lo definido en la Cumbre de Mar del Plata. Es así que nace entonces, el Movimiento por la Soberanía e Integración de los Pueblos (MoSIP), convirtiéndose en el capitulo argentino de la ASC resolviéndose además que la sede del movimiento sea la CTA.
La primera prueba de desarrollo del Movimiento SI de los Pueblos (MoSIP) como espacio de articulación autónomo de las organizaciones sociales de Argentina y como capitulo de la ASC, es la férrea voluntad política de llevar adelante la construcción de la Cumbre de los Pueblos en Córdoba paralelamente a la Cumbre institucional del MERCOSUR. Fue la primera Cumbre de los Pueblos realizada en el escenario del MERCOSUR, hasta ese entonces la participación de la “Sociedad Civil” estaba reducida a la expresión institucionalizada del Foro Consultivo Económico Social. En su proceso histórico en tiempos de alta resistencia al proceso MERCOSUR esta se expresaba por las Cumbres de las Centrales Sindicales articuladas por la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) de la que la CTA participa a partir de la segunda en el 2000 en Florianópolis – Brasil. Fue justamente en esta Cumbre Sindical donde se resuelve la movilización regional contra el ALCA realizada en abril del 2001.
Es importante recordar también que el 9 y 10 de diciembre del 2001 se realizaba la Cumbre Sindical en Buenos Aires, donde la CTA cerró la Cumbre y se movilizaba a la Plaza de mayo y una parte de la CGT se movilizó al Congreso; días después realizábamos la histórica Consulta popular del Frenapo. Con la llegada de Lula como Presidente del Brasil se produce un cambio, que es la apertura en la Cumbre de los Presidentes a un momento de participación social donde las organizaciones representativas en el Foro Consultivo eran escuchadas por aquellos. La llegada del frenteamplismo al gobierno en el Uruguay dio un paso más tratando de ampliar el espacio de participación social creándose un nuevo espacio denominado “Somos MERCOSUR” creado por la institucionalidad política. Es necesario este recordatorio para entender la importancia de la decisión y realización de la Cumbre de los Pueblos de Córdoba, donde la CTA es nuevamente protagonista política en cuanto a la construcción autónoma de la integración de los movimientos populares.
El proceso MERCOSUR muestra todo su potencial político en la realidad, principalmente sudamericana, en Córdoba los cuatro presidentes firman con Venezuela el Protocolo que significa su ingreso como miembro pleno. Pero también el MERCOSUR original presenta sus estructuras intactas del modelo productivo de las transnacionales, generando conflicto hacia su interior sin resolución; la tensión Uruguay – Argentina por las pasteras es su más clara expresión. A tal punto es así que el espacio creado junto con el PIT-CNT, “El río nos une” que fuera ampliado con la participación de la CUT de Río Grande do Sul – Brasil y la CNT de Paraguay se encuentra con dificultades de activarlo, puesto que este conflicto solo puede resolverse en términos de soberanía de los pueblos, si la clase trabajadora en los movimientos populares pueden resolver un proyecto productivo propio.
Por esto, es importante, el encuentro realizado por Organizaciones Populares y de Pueblos Originarios en conmemoración del Congreso de los Pueblos Libres, que fuera constituido en 1815 en Arroyo de la China (Concepción del Uruguay), el 29 de junio del 2006. Con la participación de organizaciones de Trabajadores, Campesinas, Indígenas de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y la Banda Oriental (las provincias que integraban la Liga de los Pueblos Libres) se ratificó los objetivos históricos de aquel proyecto Federal aprobados en aquel Congreso.
Otra cuestión tratada en este encuentro fue el impulso asumido por las organizaciones de llevar adelante el petitorio, aprobado en el último Congreso, de Repatriación de los restos del Comandante Andresito, desaparecido político del siglo XIX por el Imperio portugués (actualmente está presentado un proyecto en el Congreso Nacional) Finalizada la Cumbre de los Pueblos de Córdoba, con una gran movilización contra la guerra de Irak y la instalación de las tropas norteamericanas en el Paraguay, iniciamos el II Foro Social de la Triple Frontera en Ciudad del Este – Paraguay con una gran participación de los CTA de la región. Este Foro fue creado en el 2004 a iniciativa de la CTA y los movimientos ambientalistas, principalmente, preocupados por el conflicto mundial que se viene: el AGUA, por lo que resulta de extrema importancia la unidad de los movimientos populares en el territorio de la triple frontera para defender este recurso fundamental para la vida ya que en esta región se encuentra el sistema Acuífero Guaraní reservorio de agua dulce subterránea más grande del continente.
En el marco de la Cumbre de los Pueblos en Córdoba se realizó una reunión de la ASC a efectos de resolver la organización y convocatoria de la Cumbre de los movimientos sociales paralela a la Cumbre de institucionalización de la Comunidad Sudamericana de Naciones que estaba convocada para realizarse en Bolivia para el mes de diciembre. En esta reunión fue fundamental la posición de realizar Cumbre de los Pueblos, como espacio de construcción autónoma, sustentada por el MoSIP. Así se inició un proceso de construcción de la Cumbre de los Pueblos en Cochabamba – Bolivia.
Con la derrota del ALCA en Mar del Plata la estrategia de EEUU continuó en la ofensiva política del libre comercio, con TLC bilaterales o regionales, pero también a nivel mundial con la OMC. Es aquí, que participamos en la red mundial “el mundo no esta en venta” movilizándonos ante cada movimiento de reuniones enmarcadas en la Ronda de Doha. En este sentido nuestra participación en la acción Sindical Latinoamericana de la lucha contra el Libre Comercio de la OMC (OWINS).
En el mes de enero del 2007 participamos invitados por la Fuerza Bolivariana de Trabajadores de Venezuela en su Congreso nacional Extraordinario. En el marco de dicho Congreso, a las representaciones de las centrales de trabajadores del cono sur allí presentes, fue presentada una propuesta de construir redes de cadenas productivas en la región por parte de los responsables del proyecto ALBA del gobierno de Venezuela. Esta propuesta de construir un sistema productivo alternativo al imperante en el MERCOSUR era coincidente con la agudización del conflicto en Gualeguaychú, donde lo medioambiental es consecuencia del modelo productivo de explotación del sistema. Habiéndose convocado a reforma Constitucional en la Provincia de corrientes, entre cuyos tema a tratar se encontraba la definición de un proyecto Productivo provincial que incluye definir políticas medioambientales y sobre recursos naturales, la Tierra, y el Agua (en el caso de esta Provincia estaba en juego la soberanía popular sobre los Esteros del Ibera y el Acuífero Guaraní), la CTA de Corrientes decide intervenir en el proceso Constituyente consecuente con lo resuelto en el último Congreso tanto provincial como nacional. Realiza un acuerdo con el Frente Social encabezado por el Cura Luís Niella sobre estos temas participando en la campaña aportando las concepciones en cuanto a los contenidos para reafirmar la soberanía de los pueblos sobre los bienes naturales y fundamentalmente el agua como bien social y la responsabilidad del Estado en garantizarlo. . La Reforma a resultado exitosa marcando un cambio hacia la orientación de este nuevo tiempo latinoamericano.
En igual sentido, se realizaron reuniones informativas y de debate con organizaciones de la CTA relacionadas con el desarrollo de la economía social sobre la base de la propuesta bolivariana. A fines de Abril en el marco del aniversario del ALBA realizado en Caracas Venezuela, donde con la institucionalización del ALBA como proceso de Integración se convoca a las organizaciones sociales a ser parte de esta construcción. El 12 de julio medio centenar de dirigentes y referentes de distintas organizaciones de la CTA, encabezados por el secretario general de la Central, Hugo Yasky; el de Relaciones Internacionales, Adolfo Aguirre; el de Integración, Juan González y el secretario Administrativo, Daniel Barragán, promovieron el Área ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas), en el marco de la Secretaría de Relaciones Internacionales. El convite tuvo como invitado de lujo al consejero Político de la Embajada de Cuba, Francisco Delgado.
En este marco se firmó el 19 de septiembre el convenio de “Operación Milagro” y “Yo si puedo” de la CTA con la embajada de Cuba y la Fundación Un Mundo Mejor es Posible, con la presencia del embajador Aramis Fuente Hernández.
Por otra parte, en la primera semana de mayo de este año participamos en el VII Encuentro Hemisférico de lucha contra los TLC y por la Integración de los Pueblos en la Habana – Cuba. Se realiza la reunión hemisférica de la ASC, donde se resuelve los objetivos y la nueva forma organizativa de la ASC para esta nueva etapa definida a partir de la III Cumbre de los Pueblos.
Reunión regional de la ASC en Foz de Iguazú el 25 y 26 de mayo. Se acuerda avanzar en la organización resuelta en La Habana en la región conformando los capítulos nacionales de la ASC. Se define realizar Cumbre de los Pueblos del Sur, sosteniendo la construcción autónoma, en Asunción paralela a la Cumbre institucional del MERCOSUR. También se resuelve realizar en el primer semestre del 2008 el III Foro Social de la Triple Frontera en Foz de Iguazú. Cumbre de los Pueblos del Sur en Asunción. La Cumbre realizada en Asunción tubo una gran participación de los CTA de la región en todos los talleres y que culminó con una gran movilización popular que llegó a pesar de la barrera policial a 500 metros de la Cumbre institucional del MERCOSUR, donde una delegación de la Cumbre entregó a los gobiernos la Declaración final y las conclusiones de los talleres temáticos.
La Cumbre sesionó en siete mesas temáticas, Mesa 1: Agricultura, Soberanía alimentaria y Agronegocios. Mesa 2: Militarización, criminalización de las luchas sociales y “Ley Antiterrorista”. Mesa 3: Energía, infraestructura, políticas de desarrollo y financiamientos. Mesa 4: Alianza entre movimientos sociales y organizaciones políticas en los procesos de cambios en A. L. y Paraguay. Mesa 5: Generación de empleos, Derechos Laborales y Migraciones. Mesa 6: Inclusión social: Identidad y diversidad. Mesa 7: Las asimetrías en la integración de los pueblos. En esta Cumbre se expresó muy claramente el conflicto en el proceso MERCOSUR , que es las consecuencias del modelo productivo impuesto, por ello en los documentos aprobados en la asamblea de los Pueblos se denunció los engaños a que son sometidos, las comunidades campesinas, indígenas, urbanas y rurales sobre las “ventajas” de los agrocombustibles. Se incorporó, además, en la agenda nacional la renegociación de los acuerdos bilaterales de las dos represas –Itaipú y Yacyreta- para beneficio del pueblo, con la puesta en marcha de una ley que garantice el uso de los fondos, proveniente de los cobros por la venta de electricidad, para la Reforma Agraria Integral. En el marco de la Cumbre se realizó una reunión entre la ASC con el FSP (Foro San Pablo) estableciéndose los siguientes acuerdos: Sobre Integración Regional, en el marco del diálogo y la colaboración que se viene desarrollando de forma conjunta entre la ASC y el FSP se estableció como tema central de la agenda común de trabajo para la región Cono Sur la discusión en torno al tema de la Integración Regional, como un paraguas que permite discutir sobre otros temas, tales como: relación partidos movimientos sociales, situación de las izquierdas, la movilización social, soberanía nacional y cultura de izquierda, y cuestiones concretas como educación, energía, salud, derechos humanos, militarización, entre otros. Sobre Energía: se decidió profundizar el debate sobre la cuestión hidroeléctrica (fundamentalmente a partir de Itaipú y Yaciretá) y para ello fue propuesta la realización de un seminario especial antes de la próxima Cumbre de Montevideo. Fue fundamental la participación y el desarrollo de la Cumbre de los Pueblos del Sur de Asunción en cuanto a reafirmación de la construcción autónoma de los movimientos populares en la región.
Asamblea Plenaria del Movimiento SI de los Pueblos, capitulo argentino de la ASC. Se resuelve hacer un Encuentro regional en Resistencia Chaco para discutir fundamentalmente sobre el modelo Productivo regional para integración. Y también se resuelve en el taller de los Pueblos originarios aprobar trabajar sobre un proyecto, presentado por las organizaciones indígenas de la CTA, de negociación colectiva de las comunidades indígenas de la Argentina sobre los derechos establecidos en el Convenio 169 de la OIT.
Participación en el lanzamiento del capitulo uruguayo de la ASC y reunión regional de la Alianza Social.
Se acuerda convertir en Encuentro regional de la Alianza el encuentro de Resistencia.
Se reafirma la construcción autónoma resolviéndose realizar Cumbre de los Pueblos del
Sur en diciembre en Montevideo paralela a la Cumbre institucional del MERCOSUR.
• Área Ambiente, Recursos Naturales, Modelo Productivo y Distribución de la Riqueza.
El Área Recursos Naturales, Modelo Productivo y Distribución de la Riqueza surgió el año pasado como respuesta a una realidad que nos mostraba que en toda las regiones de nuestro país y de Latinoamérica vienen creciendo las protestas de los pueblos en contra del saqueo de los recursos naturales y el arrasamiento cultural y, a la vez, vienen aumentando las reivindicaciones en defensa de los territorios, las lenguas, las culturas, las economías en peligro de desaparecer frente un mercado único y soberano. El impacto mediático que logró el pueblo de Gualeguaychú con su inflexible reclamo contra las pasteras dio un empujón y puso sobre el tapete la necesidad de pensar en un nuevo Modelo Productivo que, desde la perspectiva de los trabajadores, no puede discutirse separada de la puja por la distribución de la riqueza. Una vez que el área fue conformada y empezó a reunirse periódicamente en encuentros regionales y provinciales y en plenarios nacionales, se propuso analizar y mapear el nuevo contexto y a los grupos de poder que hoy, más que nunca, construyen un modelo de mundo donde los pueblos sólo caben como sociedades vacías de historia y contenido ideológico.
El punto de partida fue "marcar la cancha", saber cómo estamos, para después poder pensar para dónde queremos ir, desde nuestro posicionamiento de clase trabajadora. Se trabajó, entonces, en unificar un discurso de la CTA en charlas, debates, asambleas, en los medios de comunicación, en lo que publicamos y declaramos, para explicitar y difundir esa opinión.
En este sentido la lucha ambiental es parte de nuestra lucha social y necesitamos construir herramientas estratégicas para frenar el saqueo. Y es en este punto donde nos preguntamos cuál es el rol de la Central. ¿Cómo hacemos para saltar el límite que nos ha puesto el sistema que es discutir sobre las consecuencias de lo que ya impuso? Nos han otorgado el lugar de resistir los efectos y ellos se encargan de desgastar y fracturar esos procesos.
Ha sido fundamental el camino transitado este año con los encuentros regionales y las síntesis en los Plenarios Nacionales. Con este recorrido podemos asegurar que la instancia de diagnóstico está completa y deberemos avanzar a partir del Encuentro Nacional hacia una etapa de propuestas en torno a ese nuevo modelo productivo que necesitamos, donde se trazarán las líneas de acción con todos los compañeros dentro de la política de nuestra Central, con la coordinación del discurso, la organización y las iniciativas.

• La CTA en la OIT
Nuestra lucha por la libertad sindical tuvo siempre a la OIT como una referencia importante para lograr las reformas al régimen legal, que permitan la adecuación al convenio 87 de la OIT.
La solicitud que oportunamente hiciéramos de “personería gremial” de la CTA se inscribe en esa dirección, lograr el pleno reconocimiento legal de nuestra central.- Este año en la 96ª conferencia era nuestro objetivo fundamental. Entendimos que debía tratarse “el caso argentino” por violación al convenio 87, y en ese sentido realizamos nuestros esfuerzos.-
Argentina no estaba incluida en el listado de “casos individuales” de países a tratar en la Comisión de Aplicación de Normas de la Conferencia. Las primeras entrevistas eran desoladoras.... aducían que el listado se había conformado en reuniones previas mantenidas por el grupo de trabajadores y el grupo de empleadores -como una exigencia de estos últimos-, y de los gobiernos para tratar de conocer de antemano y permitir las defensas adecuadas.-
Un día antes de empezar la Conferencia, se realizó la reunión plenaria de la CSI en donde manifestamos que la CTA pretendía que se trate el Caso Argentino para lo cual solicitábamos el apoyo de las Centrales Sindicales.
La ayuda internacional fundamentalmente de Comisiones Obreras (España), el PIT-CNT (Uruguay), CUT (Colombia), CNT (Paraguay), LO (Noruega), LO (Suecia), LO (Finalandia), LO (Dinamarca), CGT (Francia), FO (Francia), UGT (España), entre otras Centrales y el aporte de elementos como la carta cursada por el Secretario General de la ORIT (central americana) fueron determinantes y permitieron su inclusión.-
Es paradigmático que la postura sostenida en forma conjunta por el gobierno argentino, la CGT y el grupo de empleadores no haya recibido ningún apoyo explícito por parte de otros estados o representantes sindicales.
Las conclusiones fueron categóricas, tanto respecto a la personería gremial de la CTA como respecto a la legislación.-
Expresamente dijo la Comisión de aplicación de normas:
La comisión exhortó al Gobierno a que de respuesta a la solicitud de personería gremial presentada por la CTA antes de la reunión de la Comisión de Expertos (Septiembre), teniendo plenamente en cuenta las disposiciones del Convenio.- La comisión pidió al Gobierno que con el conjunto de los interlocutores sociales y con la asistencia de la OIT, elabore un proyecto de ley para dar plena aplicación al Convenio teniendo en cuenta la totalidad de comentarios de la Comisión de Expertos.-
Se trata pues de un paso importantísimo en ambos objetivos: la obtención del reconocimiento pleno de la CTA y la necesaria adecuación de la ley 23.551 al convenio 87. En el primero pone un plazo cronológico el 1ª de septiembre, fecha en la que se reúne la Comisión de Expertos, el Gobierno esta obligado a definir la solicitud de personería gremial antes de dicho plazo. En segundo lugar el Gobierno deberá elaborar un proyecto de ley para reformar la ley 23.551 y al efecto señala que deberá hacerlo “con asistencia técnica de la OIT” lo que permite avanzar sin necesidad del acuerdo previo de los actores sociales tal como estaba concebida en anteriores observaciones de la Comisión de Expertos.
Estas conclusiones fueron las más severas que efectuara la Comisión de Aplicación de Normas –comparadas con la de 1998 y la de 2005- y se complementan con los que resolviera el Comité de Libertad Sindical y que aprobara el Consejo de Administración en el mes de septiembre, que expresamente recomienda:
a) El comité urge firmemente al Gobierno para que de inmediato se pronuncien relación con la solicitud de personería gremial por parte de la CTA- presentado hace casi tres años- y que le mantenga informado al respecto y b) el Comité urge al Gobierno a que tome medidas para que proceda ala aprobación completa del estatuto social de la CTA y que le mantenga informado al respecto.-
La segunda controversia lo fue respecto al estatuto de la CTA. Desde todo punto de vista el Gobierno va a tener que tomar alguna resolución respecto a las observaciones que hicieran la totalidad de los organismos de control de la OIT, tanto políticos (Comisión de Aplicación de Normas de la Conferencia) como técnicos (Comité de Libertad Sindical –CLS- y Comisión de Expertos –CEAR-).
Sobre todos los temas allí referidos deberá efectuar modificación a las normas vigentes para adecuar las mismas a la normativa de la OIT, y respecto a la personería gremial y la reforma estatutaria deberá adecuar la decisión administrativa a las observaciones de los organismos de control.-

